La fotografía de naturaleza cobra su máximo sentido cuando se convierte en una herramienta para proteger aquello que retratamos. Entre los pasados meses de mayo y junio, Afonarmu tuvo el honor de participar activamente en las jornadas de voluntariado organizadas por Lucía Córdoba, donde el gran protagonista absoluto fue el Proyecto Chuecos.
Estas jornadas han sido el ejemplo perfecto de cómo el arte, la ciencia, el voluntariado y las sinergias entre diferentes colectivos pueden unirse para dejar una huella positiva en nuestro territorio.
Mayo: Inauguración, miradas compartidas y arte útil
El punto de partida tuvo lugar el 21 de mayo con una doble cita artística y divulgativa. Por un lado, se inauguró la exposición fotográfica “Chuecos: El legado vivo”, una muestra donde nuestros socios de AFONARMU aportaron su mirada, técnica y sensibilidad para capturar la rica biodiversidad de la Finca de Chuecos.











Esta visión fotográfica dialogó a la perfección con la exposición “Chuecos: miradas que cuentan un territorio”, compuesta por las maravillosas ilustraciones de dibujos de campo de Francisco Robledano. Para cerrar este primer día, se realizó la presentación oficial del proyecto y una enriquecedora mesa redonda donde se debatieron diferentes puntos de vista y propuestas de mejora para la gestión de la finca.
El compromiso continuó el 24 de mayo, uniendo conservación y artesanía. En esta ocasión, los socios de AMACOPE (Asociación de Artesanos de Lorca) junto a diversos voluntarios, unieron fuerzas en un taller de cerámica muy especial: la fabricación de cajas nido que próximamente servirán de refugio para las aves de la finca.



6 de junio: Una «Minga» para transformar el entorno
El broche de oro de estas jornadas llegó el pasado 6 de junio con un día completo de actividad sobre el terreno. La jornada se bautizó bajo el evocador nombre de “La minga por Chuecos”.
Para quienes no conozcan el término, la «minga» es un hermoso concepto de la cultura indígena colombiana que hace referencia al trabajo comunitario, solidario y voluntario en favor del bien común. Es la unión de toda una comunidad que se junta para construir o mejorar algo que beneficia a todos, celebrando al final el esfuerzo compartido. Y eso fue, exactamente, lo que vivimos en Chuecos.

El encuentro en la finca comenzó con un momento muy emotivo: la proyección en exclusiva de una entrevista grabada a Domingo Jiménez Beltrán, cuyas palabras sobre el amor a la naturaleza y el valor de este entorno inspiraron a todos los asistentes. Tras contemplar de nuevo las exposiciones de fotografía e ilustración, los voluntarios se calzaron las botas de trabajo.
Divididos en equipos, las tareas de voluntariado se centraron en dos proyectos de gran valor ecológico: la rehabilitación de una balsa para anfibios (vital para la fauna local) y el inicio de la construcción de una sala científica para la observación y estudio de la biodiversidad.






Un éxito de todos
Nada de esto habría sido posible sin el esfuerzo altruista de cada uno de los voluntarios, el respaldo científico y técnico de la Universidad de Murcia y el apoyo institucional del Ayuntamiento de Águilas.
Desde Afonarmu queremos dar la enhorabuena a Lucía Córdoba por la impecable organización y dar las gracias a todos los colectivos implicados. Nos fuimos de Chuecos con la satisfacción de haber aportado nuestro granito de arena a un legado vivo.
¡Nos vemos en la próxima!


